La institución


Misión

Somos una institución rectora del Sector Educación que promueve la calidad del servicio de la gestión educativa garantizando una formación integral e intercultural de las personas en la región de Ayacucho.

Visión

Al 2017 La Dirección Regional de Educación de Ayacucho será líder del proceso educativo, promoviendo una educación inclusiva, intercultural, con respeto a la diversidad y brindando una atención ética y responsable con una comunidad educativa fortalecida, competente y proactiva.

Valores institucionales

Valores institucionales

Responsabilidad.- Es un valor fundamental para el trabajo de la organización. Las transgresiones a la ley, la corrupción son retos políticos y sociales pendientes en la historia del país. Este valor nos inspira de avanzar con rectitud y en concordancia con las leyes y compromisos por la educación.

Libertad.- La educación es un acto de libertad que permite que cada persona u organización crezca desde su propias potencialidades y anhelos. La libertad expresa la capacidad del personal por crear y mantener cambios positivos y permanentes dentro de nuestra organización.

Justicia.- El trabajo en equipo requiere una muy buena distribución de las tareas, por ello otorgar a cada funcionario, trabajador lo que le corresponde, no solo desde el punto de vista salarial sino que también en cuanto se refiere a las actividades que a cada uno le tocará desempeñar es importante para el logro de las metas planteadas.

Honestidad.- La atención del usuario debe de ser una prioridad en el sistema de la DREA. Todos debemos orientar nuestros esfuerzos hacia ellos. La honestidad debe de ser una característica y herramienta elemental que genere confianza y la credibilidad frente a nuestros usuarios.

Lealtad.- Junto al trabajo en equipo representa la capacidad por la cual podemos salir adelante frente a los retos complejos. Es necesario que todo el personal se sienta comprometido con el proyecto de mejorar la calidad educativa de la región.

 

Reseña histórica

El año de 1970 por la inexorable necesidad de descentralizar la administración educativa, mediante D.S. Nº 036 de fecha 31 de Diciembre de 1969, se crea la Jefatura Departamental de Educación, siendo su primer Jefe el profesor Abraham Aramburú Añaños. La nueva institución todavía mantuvo cierta independencia de la III Región de Educación con sede en Huancayo, en lo que respecta a los procedimientos administrativos e impugnación de resoluciones, delimitándose sus competencias, atribuciones y responsabilidades a nivel del Departamento de Ayacucho e integrándose a esta nueva administración, el Primer y el Segundo Sector Escolar, asignándose para su funcionamiento el local del Ex Colegio “Mariscal Cáceres” o también de la Ex Escuela Normal “Nuestra Señora de Lourdes”. Han transcurrido 36 años de existencia institucional, cuyos servicios en el correr del tiempo y por los cambios en la estructura del Estado y la organización del Ministerio de Educación han experimentado una evolución tanto en forma, dirección, planes, estrategias de desarrollo, cuanto en aspectos estructurales Nominalmente, la entidad ha adoptado diferentes denominaciones tales las de Jefatura Departamental, Zonal, Dirección Zonal, y Dirección Departamental, con dependencia directa del Ministerio de Educación.

Hoy se denomina Dirección Regional, y esta ha emergido desde la época de la regionalización del país cuando pasó a depender del Gobierno Regional “Libertadores Wari” ampliando su ámbito a los departamentos de Ica, Huancavelica y la provincia de Andahuaylas. Esta administración fue suprimida con la departamentalización ocurrida en 1998.

Durante la reforma educativa impulsada por el Régimen Militar entre 1968-1980, la ex Zona de Educación fue centro de la actividad educativa y administración, dependiendo del Pliego Ministerio de Educación En las provincias se organizaron las Supervisiones Educativas, que luego pasaron a ser los Núcleos Educativos Comunales (NEC´s) como órganos de enlace. Posteriormente, fueron convertidos en las Unidades de Servicios Educativos (USE´s), pero sin facultades de resolución o decisión, y también como órganos de enlace en las acciones de supervisión, seguimiento y control. Fueron desactivadas con la expedición de las Resoluciones Ministeriales 333-ED y 600-ED. Cabe recordar, que entre los principios y axiología de la reforma educativa fue lograr que el futuro hombre fuera autocrítico, reflexivo, creador y transformador, capaz de tomar conciencia y cambiar su estatus y realidad social; en cambio el rol del maestro además de ser agente formativo, era elemento integrador y capaz de transformar su realidad bajo los principios de solidaridad, cooperación y participación. 

Actualmente cuenta con una estructura orgánica no definida, por haberse vulnerado la esencia de las Resoluciones Ministeriales 333-ED y 600-ED. Su ámbito territorial comprende el departamento de Ayacucho y la Sub Región del Sarasara, subsistiendo las USE´s en las capitales de provincias, las ADE´s y los COCOE, que implican un egreso presupuestal para 445 trabajadores aproximadamente, haciéndose imperativa la reestructuración dispuesta por la R.M. Nº 113-2000-ED, teniendo que dejarse de lado los criterios políticos - partidarios y los ajenos a la realidad socio cultural del Departamento. Sin embargo, a través de la Resolución Ministerial Nro. 204-2002-ED, de fecha 12 de enero de 2002, la Organización Interna y el Cuadro para Asignación de Personal CAP, de las Direcciones Regionales de Educación y sus respectivas Unidades de Gestión Educativa Local, donde con esta adecuación la Dirección Regional de Educación de Ayacucho reduce su CAP en 54 trabajadores, reduciendo de 132 trabajadores de conformidad a la R.M. Nro. 0333 y 0600-93-ED, en perjuicio de la DREA. Asimismo, se Aprueba el Reglamento de Organización y Funciones de las Direcciones Regionales de Educación y de las Unidades de Gestión Educativa Local, mediante el D.S. Nro. 015-2002-ED.

Dentro de este marco, se hace necesaria la construcción de una nueva infraestructura para la Dirección Regional de Educación, que vaya acorde con las exigencias de modernización de la Administración Pública, en vista de que la infraestructura actual se encuentra en estado de emergencia desde el año 2001, por carecer de reparación y mantenimiento que se requiere.